Una noche en el Bar
Una noche en el Bar Estaba en la barra a eso de las nueve de la noche y cómo es hora pico, el lugar estaba abarrotado de gente, más los jueves. Pero de igual manera me llamo la atención el tipo, era más bien gordo, imagino que jubilado, usaba un bigote tupido. Uno ya tiene sus vicios adquiridos después de tantos años, supe de inmediato que detrás de esos ojos negros y brillantes había una buena historia, pero hay que dejar que la cosa suceda a su tiempo. Hicimos contacto visual y me levantó la mano llamandomé, aunque había otras personas esperando sus tragos, le di prioridad. Le serví un wiscola, bien cargado como pidió, me agradeció pestañeando con ambos ojos y un insonoro gracias. Toda la noche se pasó el tipo mirando el vaso, donde los hielos habían desaparecido hacía ya un par de horas. Me limité a limpiar y servir la barra, sin decirle nada, sin molestarlo, sin hacer preguntas. A eso de las dos de la maña, cuando los mozos empezaban a subir las sillas a las mesas para li...