El Diente
El diente Cuando vi que estaba flojo pensé inmediatamente en el ratón de los dientes. Todos los días estaba pendiente, revisaba a cada rato por miedo que se desprendiera sin notarlo y terminará por accidente en el estómago. Eso podría ser un problema, para que aparezca el dinero debajo de la almohada es requisito indispensable que esa noche uno se acueste y ponga allí el diente caído junto con toda la ilusión del mundo. Yo sé que la magia no existe, pero en esto sí creo. Pasaron cinco días y cada vez se desprendía un poquito más, a veces al revisarlo había pequeños hilitos de sangre, pero no duele, hay un adormecimiento muy peculiar que seguramente tiene que ver con que el peso de la ilusión es más fuerte. Pensé muchas veces en ese maravilloso proceso que convierte un diente en dinero, y al dinero en algo que uno siempre ha querido comprar. No importa el qué, no importa si mamá o papá podrían pagarlo, no importa si es mucho o es poco, si es algo grande o ch...