Los Maestros estan Equivocados
A veces me cuesta explicar por qué gasto plata para ser profesor, que no estoy equivocado. Y es que, en realidad, un poco esto de ser docente es en mí un mandato, mis abuelos eran docentes y mi padre también, serlo era casi una obligación inconsciente. Tengo 9 horas cátedras frente a alumnos, ellas implican ir a las escuelas cuatro veces a la semana, y trabajar para ellas casi todos los días, inclusive fines de semana. Cómo las escuelas me quedan lejos, una a treinta kilómetros de casa y la otra a quince en la otra dirección, el gasto de combustible se lleva el sesenta por ciento de lo que me pagan. Con lo que me queda después de afrontar los gastos como seguro, cambios de aceite, cubiertas, etc. no alcanza para mantener el vehículo andando todo el año. Por eso a veces me cuesta explicar para qué sigo yendo. Y es que no todo se mide en dinero. A los profesores hay cosas que nos pasan pocas veces en la vida, y quizás a quien no le ha pasado no debería llamarse “docente” hasta que le pas...