Segunda Oportunidad
Pablo y mariana eran una pareja hermosa, se habían conocido cuando eran jóvenes. Por aquel entonces estaban llenos de hormonas, salían mucho, tomaban alcohol, viajaban, iban a recitales, como buenos adolescentes vivían la vida bajo el lema “vive rápido, muere joven”. Los años juntos no fueron en vano, habían comprado una casa, un auto, y tenían un negocio de fotografía artística que les había permitido hacer un mural en su casa, donde coleccionaban las fotos de todo lo que habían hecho alguna vez, a sus 38 años disfrutaban de una vida serena, llena de cenas con amigos, vinos los sábados con películas en la cama. En parte, la vida parecía perfecta, quizás fue por eso que Mariana le mandaba mensajes a Pablo para que no se olvidara de pagar Internet ya que estrenaba temporada su serie favorita, sin mirar la calle por donde caminaba, o también puede ser que por la lluvia el chófer del 113 no vio que en la esquina de la avenida Córdoba, debajo de un paraguas rosa, una chica no mirab...