La Cura del Insomnio

 


Hace años que sufro de estrés,  la acidez es recurrente. Ya la leche tibia antes de dormir o las pantoprazol no hacen efecto.

Como hace 16 años que me levanto a las 5.30 am a trabajar, dormirse a las 3 am dejó de ser negocio en la segunda temporada.

Así qué con el tiempo comencé a estudiar el asunto. Encontré que uno debe controlar lo que come por las noches, alejar el celular por las ondas que emiten, tapar las luz del televisor y todos los artefactos que poseen testigos, sobre todo si parpadean. Agregar a todo eso, una estrategia de vida en corto, mediano y largo plazo.

En fin, comencé a leer sobre inteligencia emocional, aprendí a relajar el cuerpo y meditar.

Lo que más me costó fue que con el nacimiento de mi primer hijo, tuve que aprender a dormir con una tenue luz encendida.

Dos años después comencé a recomponerme. Aunque 6 meses más tarde llegó un segundo embarazo, y al tiempo en la cama ya éramos 4.

Solo tuve que esperar 2 años más, y retomé mis intentos de dormir más de dos horas por la noche.

El más grande, ya con 5 años viene a la cama solo unos minutos, después se acuesta solo. La más pequeña se acurruca sobre el brazo de la madre y cuando ya descansa profundo termina la noche en su pieza.

Justo ese momento de la vida, se llama “a dormir, por fin, a dormir"

Había anotado todas mis preocupaciones y ocupaciones en un papel. Los ordené según sus prioridades, factibilidad y orden cronológico. Además los organice temporalmente en un calendario.

Por la tarde hice ejercicio, en la noche comí liviano, antes de dormir pasé  una hora sin consumir contenidos en pantallas y escuché música relajante durante 20 minutos, mientras tomaba una ducha tibia.

Llevaba 15 minutos relajando el cuerpo, poniendo la mente en blanco.

Al minuto 16 , escucho pequeños pasos en la oscuridad. Trate de continuar con mi proceso de relajación.

Puedo percibir pies arrastrando medias en el piso. Yo insisto en dormir, y aprieto los ojos.

Una manito me toca el hombro

-          _ Papá, papá ¿estás dormido?

-          ¿Qué paso? – contesté, muy despacito para no despabilarme del todo

-          Es que estaba pensando en una cosa

Yo trate, juro que trate de quedarme dormido y no escuchar.

-          - Papá, pensé en una cosa. ¿Querés que te la cuente?

-          - No, ahora no. Mañana lo charlamos, ahora anda a dormir por favor – le supliqué en medio de la oscuridad mientras seguía apretando los ojos.

-         - Es que me voy a olvidar Papá

-         - Bueno ¿qué pasó? ¿Qué pensaste? – dije con ganas de llorar a la 1 am

-          - En que me gustaría tener una maquina de tiempo. A vos ¿no te gustaría tener una?

Yo abrí los ojos con mal presentimiento, lo miré en la claridad de la noche y le pregunté

-         - Y ¿para qué?

-          - Para viajar al pasado, ir a buscar los juguetes que he perdido, estar con ellos de nuevo y jugar todo el tiempo, porque yo los extraño y ya no los tengo. A vos ¿no te gustaría viajar en el tiempo para buscar lo que has perdido?

Se dio la vuelta, sin decir nada más, sin esperar mi respuesta y se fue a dormir.

Ahora, con los ojos como el dos de oro en medio de la noche, voy a preparar café… va a ser una noche larga.

En redes sociales: FABIAN LUQUEZ 

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