Cinco Horas
Es una historia terrible, se trata de un matrimonio joven,
con dos hijos, de un almacenero, de un homicidio, de la impunidad, de la
desesperación, de la injusticia.
Es un relato que cuenta en cinco capítulos lo que pasa en
cada una de esas 5 horas que dura la trama.
Como particularidad, hablan en primera persona los tres
personajes que están involucrados.
Pablo el marido, Alma la esposa y por último Mario, el
almacenero.
CINCO HORAS
Pablo.
Soy padre de familia, como principal ocupación, además soy
empleado de una empresa de electricidad.
Hace mucho tiempo que mi prioridad es mi familia, no tengo hobbies,
no me gusta el futbol, no practico deportes, solo hago ejercicios como para
mantener un poco el estado.
Tengo 40 años y desde los 24 que estoy en pareja con Alma.
Somos un matrimonio en reconstrucción, después de algunos
tiempos difíciles, llevamos una buena racha de 5 años donde vamos de mejor en
mejor.
Mi tiempo libre lo ocupo para disfrutar con mis hijos. Al
menos dos veces al mes con mi esposa intentamos tener tiempo de calidad,
salimos a comer, a bailar, o cualquier cosa donde la prioridad seamos nosotros.
Con Alma he generado una dependencia que a veces creo poco
saludable, pero no logro y no quiero, al menos por ahora, alejarme de ella
mucho tiempo.
Es verdad que trabajamos mucho, casi todo el tiempo, pero es
que tenemos como sueño, en poco tiempo empezar a vivir como siempre hemos
soñado, viajar, ocuparnos de nuestros sueños, asegurar la universidad de los
niños, aprovechar el tiempo con nuestros padres, etc. tener una vida relajada…
Alma.
Soy todo lo que se puede ser. Trabajo en la mañana en un
banco, soy licenciada en economía. Paso mucho tiempo ocupándome de la casa, los
niños, mi marido y una pequeña tienda de ropa que conseguí después de mucho
tiempo de intentarlo.
Tengo 36 años, desde los 20 que conocí a Pablo, desde
entonces no he podido despegarme de él. Cuando iba a la facultad me ayudaba a
estudiar, cuando empecé a trabajar me acompañó en muchas cosas, siempre me ha
guiado en mi economía, los proyectos y otras cosas más personales.
Estuvimos por separarnos varias veces, tanto por cuestiones
suyas como mías, pero al final siempre estamos juntos. O como yo lo diría,
últimamente vamos un tiempo largo de luna de miel.
Los niños son mi vida, siempre he planeado para mí, pero
desde que ellos existen, todo pasa primero por ellos.
Hemos trabajado muy duro los últimos años, pero de apoco
parece que empezamos a ver los resultados. He estado planeado unas vacaciones a
escondidas de Pablo, siempre soñó con viajar a Europa y conocer España, si todo
sale bien el mes que viene podré comprar los pasajes para su cumpleaños.
Mario.
Tengo 37 años, soy almacenero.
Vengo de una familia de mierda, siempre me las he tenido que
arreglar solo.
Tuve parejas, pero ellas nunca han entendido que me gusta mi
vida, que no pueden cambiarme, que si me quieren tienen que aceptarme como soy.
Hace dos años que no he tenido una pareja. Es que las minas
son todas iguales.
La última persona con la que salí se acercó a mí porque le
gustaba mi forma de ser, andaba en la misma que yo, pero después no sé que le
pasó, para mi le llena la cabeza la madre.
Un día dijo que ya no quería fumar más, después que no
quería tomar, que ya no quería salir con mis amigos. Al último ya no quería que
yo tampoco hiciera nada, obvio que no le di ni bola.
Lo maneje así un tiempo, pero después me empezó a evitar.
Nunca he podido manejar bien el rechazo, me hace calentar
mal.
Discutimos un par de veces, en una de esas ella me dio una
cachetada y yo se la devolví. Más vale que la hdp me denunció. Ya había pasado
otras veces y yo le había explicado que no tenía que hacerme calentar, pero
ella siempre me rompe las bolas. Para mí es su culpa, si sabe que no tiene que
hacer ciertas cosas, y las hace igual, sabe lo que va a pasar y punto.
Pero bueno, me pintaron los dedos y no me dejan que me
acerque.
La muy santurrona, ya tiene pareja.
Un día lo crucé al vago, me le fui al humo. Resulta que el
chavón es grandote, pero como yo no le tengo miedo a nadie, me le paré de manos
ahí no más.
Me las va a pagar.
En resumidas cuentas, llevo tiempo solo. Ya entendí que las
minas son solo para una cosa, si vos ves que te da cabida, haces lo tuyo y
después chau. Ningún corazón con las pibas.

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