Diferencia de edad
Es obvio que cuando pasen los años me va a dejar. Es una cuestión de edad, va a llegar el momento en que lo que le guste a ella, a mi no, y viceversa.
Sin remedio alguno, vamos a discutir y me va a cantar las 40, porque no querrá tener nada que ver con alguien como yo, y quizás sea lo mejor.
A todo el mundo le pasa que las cosas se deterioren. Hoy no se nota, pero en la medida que yo me haga viejo, las diferencias de ideas con una piba, van a ser gigantes. Seguramente me suelte frases como “es lo que vos crees”, “nadie piensa de esa manera” y cosas por el estilo, que me harán darme cuenta de que ya no puedo acompañarla como creí que lo haría y recordaré que nada es para siempre cuando me diga “necesito que me des espacio” o “me asfixias, porque crees que sabés todo”
Se me va a romper el corazón cuando encuentre alguien a quien ame más que a mí, pero siempre supimos desde un principio que ese día llegaría, y que entonces, será él quien la proteja, quien la haga reír, quien le dé las mejores sorpresa, y yo miraré de costado, repasando recuerdos felices del tiempo que estuvimos juntos y no podré evitar preguntarme a dónde fue el tiempo, si ayer la cargaba en mi pecho y la hacia dormir con mi voz ronca.
Cuando el tiempo pase, y la niña que me buscaba por las noches después de una pesadilla, tenga un nuevo héroe, seré feliz. Y sentado en silencio, en una mesa vacía, me pondré a mirar fotos y le diré en un mensaje que la quiero. Quizás borre el mensaje para no molestarla o quizás lo envíe aunque no me conteste o me devuelva un “yo también” cuatro horas más tarde, pero así es la vida y no pretendo escapar del destino.

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