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Almohada de plumas

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  Una almohada de plumas. En la sala de espera del hospital se ven muchas cosas, la desgracia sobrevuela un ambiente denso, y todos hablamos bajito, como si no quisiéramos despertar a la muerte que reposa en las sombras. Esa noche estaba sentado sin mucho que hacer, mirando un punto fijo en el techo. Una mujer pasa frente a mí, la veo con el rabillo del ojo, pero no presto atención. Segundos más tarde, un llanto explota de improvisto, la mujer abraza a otra que sale del pasillo de terapia intensiva. Sollozan, se abrazan, y escapan de la escena gritos de dolor. La mujer que acaba de entrar trata de consolar a la desdichada, pero es inútil. La mujer que llora, trae en las manos una bolsa de ropa, toallas, algunos bártulos de cocina y una almohada. Cuando el dolor vence sus piernas, se deja caer de bruces, todo se desparrama por la sala de espera frente a la vista atónita de los espectadores que vemos sin disimulo. Las cosas ruedan y esparcen dolor a su paso, la mujer se derrumba, sol...
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  CINCO HORAS. 10:00 AM Alma… Me levanté temprano, siempre despierto primera, es una cosa de reloj biológico de mamá. Me di un tiempo para mí. Los sábados me gusta arreglarme para estar linda el finde. Me planché el pelo, me maquillé y me puse ropa linda. Hoy nos toca hacer las compras, si bien solo vamos a un supermercado, yo sé que a Pablo le gusta mucho cuando me arreglo, y como hoy vamos a salir a comer en la noche, quiero estar bonita, eso me hace sentirme bien. Levanté a los niños, los cambié y les dije mientras tomaban el té que si había tiempo los íbamos a llevar al cine. Siempre nos los piden y nunca tenemos plata, como Pablo hizo varias horas extras el mes pasado, estamos un poquito holgados de plata. Pablo… Estaba dormido, los sábados siempre trabajo, y cuando tengo franco me gusta levantarme tarde, pero de un momento a otro me despertaron los niños saltando en la cama. Estaban fuera de sí porque los íbamos a llevar a conocer el cine. Trabaje extras todo el...
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  Cinco Horas Es una historia terrible, se trata de un matrimonio joven, con dos hijos, de un almacenero, de un homicidio, de la impunidad, de la desesperación, de la injusticia. Es un relato que cuenta en cinco capítulos lo que pasa en cada una de esas 5 horas que dura la trama. Como particularidad, hablan en primera persona los tres personajes que están involucrados. Pablo el marido, Alma la esposa y por último Mario, el almacenero.   CINCO HORAS Pablo. Soy padre de familia, como principal ocupación, además soy empleado de una empresa de electricidad. Hace mucho tiempo que mi prioridad es mi familia, no tengo hobbies, no me gusta el futbol, no practico deportes, solo hago ejercicios como para mantener un poco el estado. Tengo 40 años y desde los 24 que estoy en pareja con Alma. Somos un matrimonio en reconstrucción, después de algunos tiempos difíciles, llevamos una buena racha de 5 años donde vamos de mejor en mejor. Mi tiempo libre lo ocupo para dis...

Pensamientos simultáneos

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 Pensamiento simultaneo. La teoría del pensamiento simultaneo es algo que se me ocurrió, como debe suceder con la mayoría de las cosas, para tratar de explicar algo o para esconderlo. En este caso se trata de justificar y explicar al mismo tiempo, además se basa en otra estúpida teoría que tuve cuando era un niño todavía. Siempre me había gustado pensar que todos teníamos un doble exacto justo al otro lado del mundo, este igual a mí no debía solo parecerse en lo físico si no que además tenía que estar pensando siempre lo mismo que yo y haciendo las cosas tal cual como si fuera un espejo. Tanto así lo creía, que llegué a pensar que, si un día nos encontrábamos por ahí, sabríamos exactamente lo que el otro estaba pensando. Con el tiempo me enseñaron que las personas somos únicas e irrepetibles, que no hay nadie igual a nosotros. Pero eso me hizo sentir un poco solo, saber que no existe mi supuesto hermano milagroso al otro lado del mundo, me rompió el corazón, hasta llegué a sentir q...

La culpa

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  Anoche me preguntó si podíamos dibujar animales juntos, le dije que no, porque estaba preparando la mesa para que comiéramos. No me di cuenta en ese momento, la noche pasó sin penas ni glorias, a la hora de dormir me pidió acostarse un ratito en mi cama, le dije que sí. Después quería que viéramos Solovino, y le dije que no, me pidió que viéramos algún videíto divertido antes de dormir, también le dije que no. Apagué la luz y el seguía jugando, así que lo reté para que ya se durmiera. A la mañana siguiente me levanté, me bañé y me fui a trabajar sin darle un beso mientras él dormía. Desayunando un pensamiento cruzó sin permiso por mi lado más débil, “un día se va a cansar”, no sé que estaría pensando mi inconsciente para decirme eso de un momento a otro, pero sin duda este tipo que vive dentro de mi cabeza no esta de buenas. Le pregunté a qué se refiere con eso, y contestó muy enojado “no te das cuenta pero siempre le decís que NO a todo, si te pide dibujar le decís que no, la ma...

Los desconocidos

  La historia empieza con dos personas que no se conocen y esta bien que así sea, porque son dos muy diferentes, no tienen nada en común, o casi nada. No se han visto y es muy difícil que se vean, viven a cuarenta kilómetros de distancia. Ella pertenece a una familia numerosa, de asados y fideos caseros para más de 20 en la casa de sus abuelos, él a una familia de pocos en la mesa y diarios grandes que trae su abuela junto con el queso para rallar sobre los fideos caseros. Sus vidas transcurren en el anonimato, sin pistas ni señales del otro. Ella de niña se partió la cabeza con un columpio y después se cayó en las rosas, él se abrió una ceja jugando al futbol y se enfermó de varicela. Cuando eran niños todo parecía estar bien de esa manera, parecía que el destino no guardaba secretos. El padre de ella le compro una casa al gobierno, el padre de él construyó la suya. El padre de ella reparte boletas para llegar a fin de mes y el de él hace publicidad callejera en un citroen. La mad...

Me despido de esta vida...

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  Quiero empezar por pedir perdón en esta carta a las personas que voy a dejar solas, a las que voy a lastimar y por sobre todo a las que esperaban más de mí y van a salir decepcionadas, pero ya no puedo más, me rindo. Me cansé, me cansaron… Ya no soporto ver la miseria y no poder tragar la comida, ya no aguanto las visitas al médico, los antiácidos, las patillas para dormir, los dolores en todo el cuerpo a causa del estrés. De verdad lo intenté, quise por todos los medios salir adelante, superarme, ser feliz algún día. Pero siempre una nube negra sobrevuela mi cabeza. No puedo viajar donde quiero, no puedo vestir como quiero, no puedo tener el auto que quiero, no puedo tener la casa que soñé, no puedo trabajar de lo que quiero. Es prácticamente imposible vivir como deseaba, o que las cosas salgan más o menos como las había imaginado. Y ya no puedo más con esto… me cansé, me cansaron. Me cansó la inseguridad, me cansó la política, me cansó el oportunismo entre la gente, m...

El salchichero hambriento

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 El salchichero… Era una familia trágicamente desordenada, el hijo tenía problemas mentales y su padre lo abandonó apenas lo supo, la madre no sabía lidiar con él problema de su hijo y lo maltrataba todo el tiempo. No lo aseaba, ni lo contenía, el niño era poco más que un animal, todo sucio y arruinado. Con los años se volvió muy violento y su madre lo encerraba durante el día en la habitación, solo lo dejaba salir de noche, lo sentaba frente a la televisión y le daba de comer solo una vez al día un tazón lleno de salchichas, que era lo único que el niño comía sin protestar, luego se tomaba dos pastillas para dormir y no escuchar los ruidos. Una noche, un gato entró por la ventana, el animal hambriento se acercó a las salchichas y el niño lo atacó, lo mordió y rompió el cuello. Cuando la madre despertó por la mañana lo encontró comiendo sus salchichas entre los latigazos de sangre que adornaban todo el lugar, se espantó al encontrar el animal destrozado en el piso. Golpeo a su hijo...

La bella y la bestia... que cuento de mierda

  La bella y la bestia. En mi ciudad hay una mujer que vive en el puente, donde las vías del tren pasan por debajo de la carretera. Todos la llaman Bella, a pesar de que tiene los ojos terriblemente tristes. La historia de porqué vive sola allí, de su locura y del mito, comienza a toda velocidad. Bella corre tan rápido como puede y la bestia maneja con los ojos desorbitados, absolutamente fuera de sí. Los dos son de barrio, de mundos pobres, de modales diferentes. Ella es morena, de ojos grandes, pelo negro y un dulce rostro que no ha conocido los deleites de una vida fácil. Él de mundos oscuros, malas juntas, excesos, de esas personas que no cuentan una sola historia apta para menores. Desde muy chicos se gustaron, mientras ella trataba de sobrevivir a sus penas, el causaba penas peores a todas las personas que se cruzaban cerca de él, por eso es por lo que a todos les parecía una locura el romance de aquellos, sobre todo cuando ella quedó embarazada y él fue a buscar trab...

Le gané la pelea a los tres...

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  Cuando salí del baño ya cambiado y todavía con el pelo mojado ahí estaban los tres, dos sentados y uno bajo la mesa. Todos me miraron y al mismo tiempo me invitaron a sentarme, lo sentí más como una amenaza. Corrí una silla y me acomodé de a poco, con bastante desconfianza. Siempre estas conversaciones terminan mal. Yo - ¿Qué quieren ahora? El viejo – Se acabó, no estamos de acuerdo con como estas manejando las cosas, queremos cambios, necesitamos que cambies. – este tipo viejo, de unos 70 años, con un aspecto de mala salud, esta sentado justo a mí, a la derecha. El Joven – Vos sabés que cuando te bañas, algo en el agua nos hace dar ganas de charlar, y siempre es lo mismo. El viejo no quiere terminar así, este niño – señaló debajo de la mesa, donde efectivamente el nene, de unos 6 años, me mira con los ojos llenos de lágrimas – no quiere tampoco que estemos así, el quiere salir de vez en cuando, tiene ganas de vivir, de ver la luz del sol, que no lo ignores todo el tiempo...